¿Sabes cuáles son las diferencias entre el amor y la obsesión?

El amor es un sentimiento que nos puede llevar a experimentar sensaciones que jamás hubiéramos imaginado. Comenzamos a ver y a sentir las cosas muy diferentes, nuestra realidad cambia por completo y es lo que nos da fuerza para continuar.

Sin embargo, en ciertas ocasiones puede que no sepamos los verdaderos límites de este sentimiento con otro que es potencialmente peligroso y dañino: la obsesión. Pero, ¿es posible que seamos capaces de reconocer cuáles son las diferencias entre uno y otro? En realidad, no siempre y es cuando caemos en comportamientos tóxicos e irresponsables.

Debido a que los  sentimientos pueden ser complejos, expondremos algunas diferencias entre el amor y la obsesión para tener un poco más claro el panorama. ¿Por qué? Porque es necesario aprender a tener relacione sanas y sólidas.

Conoce las 6 diferencias entre el amor y la obsesión

Imagen de rawpixel en Pexels.com

1. El amor sano no se apropia de la persona, la obsesión sí

Los seres humanos somos dueños de cosas pero no de personas, lo que quiere decir es tenemos la capacidad de reconocer al otro como otra persona y tratarla como tal. Al hacerlo, consideramos sus necesidades, miedos y deseos, y obviamos toda conducta de posesión y control.

La palabra clave es este ítem es “cosificación”. La pareja no debe ser a su compañera como un objeto, como algo que puede moldear según lo que le plazca. De ser así, lo que realmente está presente es la obsesión la cual puede desatar comportamientos muy peligrosos.

Imagen de Inna Lesyk en Pexels.com

2. El amor sano respeta el espacio del otro, la obsesión no

Bien, estar en una relación tiene que dar el suficiente espacio para que cada quien se desenvuelva como el individuo que es. ¿La razón? Somos personas que necesitan expresarse en su propio espacio.

La obsesión hace todo lo contrario, puesto que se manifiesta a través de los celos y el descontrol. Una persona celosa y obsesiva querrá saber constantemente en dónde estás, con quién estás y qué estás haciendo. No tendrá ningún tipo de mesura en invadir tus espacios con tal de que actúes según esta persona crea lo que es correcto.

Imagen de Artem Bali en Pexels.com

3. El amor sano es realista, la obsesión es enfermiza y se basa en la ficción

Los medios de comunicación nos han presentado formas de amor  que son de una determinada manera, pero lo cierto es que son muy alejadas de la realidad. Eso parte, principalmente, de la idealización de la pareja y de una serie de expectativas imposibles que en realidad nublan nuestro juicio.

Hay que tener claro que el amor sano está presente de momentos bonitos, dulces, pero también de instantes con obstáculos y dificultades que deben ser superados con trabajo en equipo, paciencia y constancia. Hay que tener cuidado con el romanticismo excesivo.

Imagen de Katy Salermo en Pexels.com

4. El amor sano se basa en la relación, la obsesión necesita del otro para validarse

En este punto hay algo importante que aclarar: el que necesitemos de otra persona para sentirnos seguros de nosotros mismos es una clara señal de falta de autoestima. Esto quiere decir que no necesitamos de otra persona para sentirnos bien con nosotros.

El amor sano de una relación se basa en ver a la otra persona como un complemento, no como una pieza que falta que podamos ser felices. Para encontrar a la persona que realmente queremos en nuestras vidas necesitamos querernos y respetarnos en lo más posible. Así seremos capaces de atraer a personas sanas y que sepan la importancia del respeto.

Imagen de Josh Willink en Pexels.com

5. En el amor sano, los problemas se solucionar por medio de la comunicación. En la obsesión no

Como bien se sabe, es normal que en una relación se manifiesten problemas y discusiones de todo tipo, es normal porque somos seres humanos y nada es perfecto. Sin embargo, para seguir adelante, la comunicación y la honestidad deben ser los pilares principales para la resolución de cualquier conflicto.

Sin embargo, otra cosa es muy diferente cuando hablamos de obsesión, puesto que esta se vale de la manipulación para que el otro crea que todo está bien y que las cosas siguen igual. ¿Por qué pasa esto? El obsesivo necesita tener todo bajo control para la pareja esté a su lado por todo el tiempo que desee.

Imagen de Pixabay en Pexels.com

6. El amor sano asume las responsabilidades de cualquier situación, la obsesión no

Todos cometemos errores y se requiere de valor a la hora de reconocerlos, pero eso es una muestra de madurez y también de amor hacia el otro y hacia la relación. No obstante, cuando una pareja está obsesionada con la otra, la situación es completamente diferente.

El obsesivo de valdrá de una poderosa arma: el chantaje emocional para culpar el otro y hacerlo sentir mal. No existe la posibilidad de reconocer los errores o las fallas, más bien estas son arrojadas hacia la pareja de manera constante.

En este punto es importante tener claro que nadie tiene derecho a hacernos sentir mal ni de utilizar nuestros sentimientos en contra.

Compartir este artículo

Acerca del autor

Dejar un comentario

Este sitio usa cookies. Al continuar usando este sitio, estás de acuerdo con su uso. Para saber más, incluyendo como controlar las cookies, mira aquí Política de Cookies.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar