Saber perdonar es saludable

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De acuerdo con algunas investigaciones saber perdonar es saludable ¿por qué? porque ayuda a vivir sin rencores y sin resentimientos, lo que nos previene de miles de enfermedades físicas y mentales como el aumento de la presión sanguínea, la baja en las defensas corporales y el aumento del estrés y de la depresión.

Lo resultados de los investigadores del Hoper Center comprueban lo relacionado al estrés. Analizaron a 71 personas mientras charlaban sobre rencores y mentiras, y luego sobre el perdón y la empatía. Durante la segunda conversación se vieron picos de estrés más bajos.

Por otro lado, más allá de evitar perjuicios, saber perdonar permite mejorar la salud de quienes sufren alguna enfermedad grave. Por ejemplo, quienes tienen cáncer puede retardar su avance si evitan aflicciones innecesarias y traumas no resueltos a través del simple perdón.

Pero no sólo los enfermos de cáncer puede alargar su vida, sino que esto se aplica a todos: un estudio determinó, entre un grupo de adultos de 66 año en adelante, que quienes eran inclinados a perdonar vivían más tiempo.

A niveles generales, perdonar reduce el dolor de cualquier persona enferma, según informan los investigadores de Duke University Medical Center. Ellos analizaron a 61 personas que sufrían dolor de espalda crónico; aquellos que pudieron perdonar redujeron su molestia.

Además, poder dejar de lado sentimientos como la ira, la culpa, el resentimiento, la decepción o el deseo de venganza permite liberar muchísima energía negativa que perjudica el bienestar personal. Por ejemplo, uno de los principales órganos afectados en los casos en que esa energía no se libera es el corazón, ya que su ritmo aumenta peligrosamente.

Aprende a perdonar

Pero para poder conseguir todos estos beneficios es necesario aprender a perdonar. Aquí van unos consejos:

Perdónate a ti mismo

Antes de perdonar a los demás es importante poder perdonarse a uno mismo. Esto quiere decir saber aprender de los errores y a ser tolerante con tus propias fallas y culpas. Si entiendes que tú no eres perfecto, te será más sencillo poder comprender y perdonar a otros.

Libérate de ataduras

Todas aquellas ofensas e injusticias que viviste a lo largo de tu vida, algunas por parte de personas que no has vuelto a ver, es mejor que queden en el olvido porque son cosas que consumen tu energía y no te deja vivir la vida plenamente. Perdonar empieza por saber olvidar los desaires pasados que ya no tiene sentido seguir acumulando en nuestro espíritu. Déjate llevar por el amor, la tolerancia y la alegría, sentimientos fundamentales para olvidar y perdonar.

Demuestra lo que sientes

Parte del perdonar es saber demostrar que algo te ha molestado u ofendido. De esa forma le das lugar al otro a que se disculpe si así lo desea, y para ti es más fácil perdonarlo. Aunque a veces el otro, aunque ve lo que te ha provocado, no se disculpa; ahí está tu tarea más difícil: la de perdonar sólo por tu propio bien, el de tu espíritu, cuerpo y mente.

Un consejo en relación a esto: cuando exteriorices tu molestia no exageres. Es bueno darle a cada cosa la importancia que se merece, no todos los desaires tienen igual importancia. Además, corres el riesgo de caer en la ira irreflexiva e impulsiva que en nada ayudan en el proceso de querer perdonar.

Escucha al otro

Si quieres perdonar, debes saber escuchar. Muchas veces una persona ofende o hiere por error, por distracción o porque se sintió ofendido primero por ti sin que tu te percataras. Entonces, es importante ahondar en las razones que movilizaron al otro y charlar respecto a ellas. Te ayudarán a entender al prójimo y a perdonarlo, al verlo como víctima de sus propias falencias personales.

Busca tu culpa

Siempre es importante pensar en que parte de culpa tuviste tu dentro de la situación. Las peleas y los malos entendidos son cosas de dos. Por lo que trata de aclarar también tu postura y visión sobre el hecho; e incluso puede ser que sea adecuado que tu también pidas disculpas.

Comunícate

Nunca conseguirás perdonar completamente si no hablas con la persona que te a ofendido. Claro está que esto se aplica a aquellas personas con quien sigues relacionándote luego de la ofensa, no a aquellas del pasado que simplemente debes perdonar en tu mente  olvidar.

Para esta conversación, es importante elegir bien el lugar y el momento. Debe realizarse en un lugar apartado donde se tenga privacidad, y ambos deben ir predispuestos a escucharse. Lo que debe reinar es la calma, la tranquilidad,  la seriedad y la postura conciliadora.

Ahora que conoces los beneficios de perdonar y que te hemos dado varios consejos de cómo poder hacerlo con facilidad, te invitamos a que pongas en práctica esta actividad. Estamos de acuerdo en que es algo complicado de hacer, pero las cosas positivas que genera lo valen ¿No lo crees?

Más información:

bienestar.salud180.com

pijamasurf.com

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