Perder la pasión ¿es una cuestión inevitable?

Entre los muchos factores que influyen directamente en la estabilidad y buen entendimiento de una relación de pareja se encuentra el sexo. Esto se debe a que no se trata sólo de una conexión física, sino también de una emocional.

De hecho, las personas tenemos un vínculo muy estrecho entre el área de la sexualidad y el área emotiva, por esa razón las relaciones íntimas siempre influenciarán emocionalmente a la pareja, ya sea de manera positiva o negativa.

Esto quiere decir que la importancia del sexo en una pareja no pasa sólo por cuántas veces se ha practicado, qué posiciones se han intentado o dónde ha sucedido, sino también por la complicidad que se genera en el acto a través de las miradas, las caricias y las palabras.

De la misma manera, la ausencia de sexo o el sentimiento de monotonía de los encuentros amorosos también generarán efectos en la pareja, llevándola incluso a la ruptura definitiva. Por esta razón es muy importante que constantemente pongamos en práctica mecanismos que lleven a vivir nuevas experiencias sexuales.

La necesidad de mantener la pasión para que la pareja conviva armoniosamente ya fue expuesta por el psicólogo estadounidense Robert J. Sternberg en 1986. Él planteó la teoría del triángulo del amor, según la cual, para que una relación funcione, hay tres elementos que tienen que estar lo más equilibrados posibles: la intimidad, la pasión y el compromiso.

Cuando los tres elementos mencionados por Sternberg están en equilibrio se da lo que él llama “amor completo”. Contrariamente, cuando alguno falta o se encuentra en menor proporción surgen otras formas de amor, como el sociable o de compañía, el de capricho o el pasional. Cave aclarar que sus colegas difieren en que esas otras relaciones se merezcan el denominativo de “amor”.

¿Por qué se pierde la pasión?

Más allá de la rutina, según los expertos las causas de los problemas sexuales de una pareja se agrupan en dos categorías: razones emocionales y razones físicas (generalmente las primeras desencadenan las segundas).

Dentro de la primera categoría se encuentran las discusiones no resueltas, el estrés, los miedos y la falta de seguridad. En la segunda se pueden mencionar la disfunción eréctil, la vaginitis y la falta de deseo.

Cuando esto ocurre, es decir cuando la vida sexual es inexistente y no hay intimidad, la pareja se convierte en sólo nuestro compañero/a de piso, y lo único que queda en común son las tareas del hogar y la crianza de los hijos (en el caso de que tengamos alguno).

Por suerte, algunos especialistas en sexualidad sostienen que nunca es tarde para recuperar la pasión perdida, que es sólo cuestión de esfuerzo. De hecho, explican que solemos entender a la pasión como un mecanismo automático que puede activarse en cualquier momento, cuando en realidad se trata de algo que debe trabajarse día a día.

Al rescate de la pasión

Hay muchas maneras de rejuvenecer la pasión. En principio tratar de probar cosas nuevas en la cama para romper la rutina: los juegos de roles, el empleo de juguetes sexuales o de aceites, probar nuevas posiciones, etc.

Por otro lado, la Doctora Francisca Molero Rodríguez, directora del Instituto Iberoamericano de Sexología, recomienda planificar el encuentro amoroso y recrear una situación o un ambiente, ya que esto estimula el deseo y predispone a disfrutar más.

Pero muchas veces la pérdida de la pasión no se debe a la falta de innovación sino, como dijimos, a otros problemas emocionales que bloquean físicamente. Un ejemplo de ello es el estrés, el cual puede reducirse, según la doctora Laura Berman del portal Everyday Health, realizando las actividades que requieren más atención por la mañana y dejando las más livianas para el final del día.

problemas-emocionales-en-la-pareja(CC)J.K. Califf/Flckr

Muchas veces la pérdida de la pasión no se debe a la falta de innovación en la pareja sino a otros problemas emocionales que bloquean físicamente.

Otras formas de reducir el estrés es descansar 10 minutos cada 90 de trabajo. En esos breves momentos podemos meditar, escuchar música relajante, caminar, hacer ejercicio o escribir (algo que no tenga que ver con trabajo). La idea es desconectar la mente de las preocupaciones diarias.

En el caso de que el problema sean los miedos y la falta de seguridad, no hay mejor solución que platicar del tema con nuestra pareja y generar un lazo de confianza. El objetivo es modificar la idea de que el momento del sexo es un examen que se puede desaprobar.

Sin embargo, la doctora Molero reconoce que pese a que la sociedad tiene la idea de que el sexo ha dejado de ser un tema tabú y de que se puede hablar de él libremente, hay muchas parejas que todavía tienen dificultades para comentarse entre sí sus problemas sexuales.

En este punto ayuda mucho recurrir a un experto en relaciones de pareja. De hecho, según una encuesta hecha por la empresa Aquilea Vigor en España, más de la mitad de las personas acudirían a algún tipo de ayuda especializada para recuperar su deseo sexual y así evitar perder la pasión en la pareja.

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Comentarios

  1. plandating Responder

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