Padres solteros de regreso al mundo de las citas

Ser padres no es una tarea sencilla. Y mucho menos fácil es cuando se es padre soltero. Es que la vida a menudo tiene giros inesperados, y sin importar cuáles fueron las circunstancias que llevaron a que una mujer o un hombre conviva solos con sus retoños, la situación es recurrente: una misma persona debe cumplir con el rol de madre y padre, llevarlos al colegio, hacerles la comida, ayudarlos con la tarea, acompañarlos en sus juegos y muchísimas cosas más.

Pero la vida continúa y el deseo de rehacer la vida se acrecenta a medida que pasa el tiempo, superando el dolor que pudo haber causado una separación, el fallecimiento del cónyuge, o incluso -como suele ocurrir- el abandono perpetuado por una de las dos partes. Entonces en esta instancia surgen un par de cuestionamientos. ¿Cuándo es el tiempo indicado para volver a tener citas? ¿Será muy difícil conocer a alguien y abrir el corazón otra vez?

El miedo es natural. Con frecuencia aparece frente a las situaciones de desconocimiento de los posibles resultados de una acción o una decisión, y volver al campo de las citas románticas teniendo hijos genera desconcierto o temor.

Como padres, siempre se busca lo mejor para los hijos y, si se trata de un padre o madre que ha pasado por un divorcio, es razonable temer por la forma en que los niños pueden reaccionar ante esta nueva etapa en la vida del padre, e incluso ante la presencia de alguien nuevo, desconocido, extraño en la familia. Sobre todo porque es frecuente en los adultos sentir que los hijos son víctimas de las decisiones que tomaron y no tuvieron resultados positivos, y eso lleva a dudar a los padres de sus habilidades para elegir a la pareja correcta o creer que no se pueden forjar nuevas relaciones sin arriesgar decepciones y rechazos.

El primer paso es identificar el momento en el que se está preparado para tener citas. Una vez que se ha superado el divorcio, la separación, o se aceptó la idea de que se está en la categoría de “padre soltero”, y se está abierto a las posibilidades, el siguiente paso es buscar los espacios en donde conocer a alguien nuevo.

padres-solos-citas(CC)Trung Bui Viet/Flickr

Es sabido que cuando se tienen hijos, la vida social disminuye un poco, pero no se acaba. Asimismo, ya no es tan sencillo irse de bares con amigos, entonces hay que buscar nuevas oportunidades.

Una posibilidad son los sitios de citas online. Crear un perfil, buscar los perfiles que más resultan atractivos y comenzar una conversación. Con el tiempo, la virtualidad puede volverse realidad en una cita y quizá en una relación más comprometida y a largo plazo. Hay que ser realistas en esto: es posible que pasen varias salidas y conocer a muchas personas hasta sentir que se ha conectado realmente con alguien nuevo que puede formar parte de la familia. Pero, así también sucede en la vida real, por lo que no debería ser un impedimento para probarlo.

Otro excelente espacio para conocer a nuevas personas, y -por qué no- padres solteros que también estén en la búsqueda de una relación romántica, son las reuniones escolares o comunales. En los últimos años se han creado diversos grupos conformados por adultos solteros y con hijos que se ayudan entre sí, y más de una vez se han formado nuevas parejas, creando un nuevo modelo de familia: los tuyos, los míos, los nuestros.

Pero aún habiendo encontrado al combo perfecto de persona, manejar los tiempos es complicado. Los padres solteros suelen estar muy ocupados con el trabajo, con las necesidades de los niños y por ello es posible que no tengan mucho tiempo de pensar en las posibilidades de una cita. Se trata, simplemente, de afianzar la comunicación, acordar horarios que sean cómodos para ambos, y de a poco ir construyendo la relación.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA(cc)Brian Auer/Flick

El punto más importante en esta nueva etapa es determinar cuándo es el momento correcto para que la nueva pareja conozca a los niños.

El punto más importante en esta nueva etapa es determinar cuándo es el momento correcto para que la nueva pareja conozca a los niños. Si se está en una relación ligera, que todavía no tomó un rumbo más comprometido, lo ideal es que no se conozcan, puesto que pueden generar confusión en los pequeños.

Por el contrario, si la relación está en una etapa más seria se debe proceder con cuidado. Primero, se debe poner en contexto a los niños acerca de la nueva persona que su madre o padre frecuenta y darle tiempo a que pueda asimilar la idea de tener a un nuevo integrante en la familia. Este es un procedimiento que no debe apresurarse. Cada niño tiene sus tiempos y sus miedos, entonces es importante demostrarles que son escuchados y que sus sentimientos son tenidos en cuenta.

Segundo, planificar el encuentro. En esta instancia lo mejor es proponer una reunión normal, sin volverlo un hecho crucial puesto que puede generar ansiedad y estrés, tanto en niños como adultos, arruinando lo que debería ser un momento agradable. A partir de este hito, se verá de qué manera se relacionan las partes y qué nivel de aceptación tienen los más chiquitos. Con frecuencia los resultados terminan en algo positivo, aunque -como siempre- puede que al principio los chicos no estén muy conformes con la idea.

Como casi todo en la vida, el tiempo será un gran aliado en este proceso. ¡No temas volver a buscar pareja!

¿Has pasado alguna vez por esta situación? Cuéntanos en los comentarios.

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