Marketing aplicado a ligar por Internet

marketing aplicado a ligar por InternetLigar por Internet no es tan fácil como parece. Como en la vida real es necesario conocer ciertas estrategias para llamar la atención, mantener la conversación y conseguir luego coordinar una cita en persona. Hay muchos trucos que puedes seguir, pero en esta nota te explicaremos como puedes utilizar el marketing para enamorar. Con simples pasos puedes aplicar esas eficientes herramientas, que utilizan las empresas en el mercado, para ser exitoso en el amor.

Cómo puede ayudarme el marketing aplicado a ligar por Internet?

1. Analizar el mercado

Lo primero que debes hacer es analizar el mercado. En este caso, el mismo se compone por los demás solteros y solteras que se encuentran on-line. A partir de allí podrás determinar cuáles son tus oportunidades y tus amenazas, además de establecer si el mercado está o no muy saturado. De todo esto depende la estrategia a aplicar luego para conseguir los mejores resultados.

Mientras investigas, fíjate atentamente qué es lo que buscan las personas cuyos perfiles te interesan (de esa forma podrás apuntar bien a tus oportunidades) y también mantente atento a los errores debes evitar (así superarás y anularas a tu competencia, que es tu amenaza).

Un buen consejo es segmentar el mercado. Esto quiere decir, categorizar a los miembros del sitio por ciertas cualidades o atributos. De esta forma podrás, mediante un sencillo razonamiento lógico, ver quién es aquella persona que coincide con todas las características que estás buscando.

2. Marcar objetivos

Es importante que establezcas cuáles son los objetivos (tanto a corto como a largo plazo) que esperas lograr, ya que esto también permitirá afilar mejor tu estrategia de acción. Estos objetivos deben ser reales y medianamente posibles de lograr. Esto quiere decir, que si eres un señor mayor de 50 años, es poco lógico que te plantees como objetivo conquistar a una modelo rubia de 27. Tampoco debes infravalorarte, pero si ser consciente de tus ventajas y desventajas, lo cual está íntimamente ligado con el siguiente punto.

3. Analizar el producto y el cliente

Analizar el producto implica hacer un estudio de cuáles son tus virtudes, defectos, ventajas y desventajas. De esa forma podrás potenciar las fortalezas y tratar de anular las debilidades. Lo importante es que sepas destacar a aquello que te hará sobresalir por sobre la competencia y conquistar tu objetivo.

Por otro lado, conocer al cliente implica saber lo que más puedas sobre esa persona que llamó tu atención (esto lo podrás hacer una vez que hayas determinado una). Averigua sus gustos, intereses, qué estudia, etc. Aprovecha cada aproximación para saber más, a fin de afinar tu estrategia para llegar a conseguir una cita. Todos estos datos debes volcarlos luego en una tabla, de esta forma los tendrás siempre presentes y categorizados.

4. Adecuar el mensaje

Determinar cómo se conforma el mercado, cómo es tu cliente y cuáles son tus objetivos te permitirá adecuar tu mensaje. Esto quiere decir, encontrar cuál es la mejor manera de encarar a cierta persona en ese contexto particular a fin de cumplir la meta que te planteaste. Aquí entra en juego la creatividad, propia de todo buen publicista. Deja de lado los clichés y aprende a adaptarte a cada sujeto y situación.

Considerar la adecuación del mensaje también es importante cuando quieres dar a conocer tus intenciones de venta. Es decir, cuando decides informarle al otro qué tipo de relación estás buscando y cuáles son tus intenciones a futuro. No es tirarse a la pileta,sino demostrar que lo que vendes es real y no publicidad engañosa.

5. Construir la estrategia

Construir la estrategia consiste en marcarte cómo procederás. Es decir, en hacer una lista de pasos a seguir, los cuáles te llevarán al objetivo. Recuerda que estos pasos pueden modificarse a medida que vayas recolectando más datos sobre el cliente. De hecho, adaptarlos durante la marcha es fundamental. Para facilitar esta labor puedes determinar cuál sería el objetivo a corto plazo (que acepte salir a cenar) y cuál a largo (construir una relación estable), a fin de rever tus movimientos entre uno y otro.

6. Mantener al cliente

Una vez que has enganchado un potencial cliente, es importante que lo mantengas contigo y no lo dejes escapar. Para esto es fundamental que midas constantemente el grado de satisfacción que tiene en relación al producto, y que vayas modificando la estrategia de venta en función de eso. Esto se conoce en el mundo empresarial como fidelizar al cliente, para lo cual es necesario ser atento con él, mimarlo, cuidarlo y mostrarle que nos interesa mucho.

En este sentido también es importante considerar al entorno en el cual se mueve el cliente (la familia y los amigos/as). Si has tenido oportunidad de conocerlos, también debes atenderlos y ganártelos. Al igual que lo que ocurre con un producto, si los demás hablan mal de él, se deja de comprarlo por temor a que falle.

Más información:

abuenashoras.com

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