Los secretos de los besos

El beso, además de ser un acto placentero, esconde numerosos secretos. Varios de ellos fueron revelados por Rafael Wlodarski y Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford. El artículo con los resultados fue publicado en la revista  Archives of Sexual Behavior y en este artículo te contamos los principales resultados obtenidos de esta investigación.

Los secretos de los besos

En principio, la investigación de los dos genios de Oxford confirmó la hipótesis de que el beso es un eficaz mecanismo para elegir pareja.

La encuesta, realizada a 902 personas de entre 18 y 63 años, también comprobó que las mujeres valoran más los besos que los hombres.

Por otro lado, estableció que los referentes de ambos sexos que buscan relaciones largas valoran más los besos cuando la relación ya está solidificada que mientras se están conociendo con su potencial pareja. Además, este tipo de personas valoran los besos estén relacionados o no con la actividad sexual.

Haciendo un análisis más particular del grupo anterior, los investigadores descubrieron que las mujeres aprecian los besos como herramienta para fortalecer la relación, es decir como elemento que crea un vínculo en la pareja.

Dentro de una pareja ya establecida, los investigadores comprobaron que los besos son más comunes entre cónyugues que están satisfechos con su relación de pareja. Al contrario del sexo, que puede ocurrir frecuentemente aunque haya insatisfacción con la relación.

En resumen, confirmaron que los besos sirven para para juzgar a la pareja potencial y como forma para mantener la pareja una vez formada. Pero desmitificaron la hipótesis de que sirven para facilitar la excitación antes del acto sexual.

Cuándo vale más un beso?

En otra investigación publicada en la revista Human Nature, los autores profundizaron en el tema del valor de los besos. En primer lugar, descubrieron que durante la etapa del ciclo menstrual en el que las mujeres tienen más posibilidades de quedar embarazadas valoran más los besos que en la etapa en que las probabilidades de embarazo son menores.

Este aspecto se relaciona íntimamente con la investigación anterior, es decir con la selección de pareja. ¿Por qué? porque durante su etapa fértil la mujer tiende a buscar hombres masculinos y socialmente dominantes, cuyos genes “de macho” demuestren ser de buena calidad. El beso serviría entonces para realizar esta selección, aunque la misma no es tarea sencilla porque los genes “de macho” suelen ir acompañados por desinterés hacia la idea de formar una familia y, por lo tanto, hacia el posible futuro hijo.

En relación a esto, los investigadores confirmaron que hay una relación directa entre la fluctuación de preferencia por un tipo de hombre u otro y los cambios hormonales a lo largo del ciclo. La progesterona sería la principal culpable de estos constantes cambios en el gusto.

Pero hay otros detalles, dicen los investigadores, que cuentan a la hora de seleccionar pareja mediante el beso. Uno de ellos es el mal aliento producido por las bacterias acumuladas en la boca y otro es el sistema inmune que poseamos (si, es cierto!) porque las personas tienden a buscar a personas con un nivel de anticuerpos distinto al nuestro y, por lo tanto, compatible.

Finalidad de la investigación

Para los científicos que llevaron adelante este estudio, los resultados son sólo un paso para llegar a entender porque los humanos nos besamos, cuando comenzamos a hacerlo y porque es un acto que va más allá de una cultura (ya que casi en todo el mundo se practica).

El punto de partida fueron estudios previos, como el de Sheril Kirshenbaum, autora del libro La ciencia de besar, quien demostró que la serotonina desprendida cuando se juntan los labios de dos personas, en ocasiones, es similar a la que se observa en personas con trastornos obsesivos compulsivos, algo que explicaría algunos comportamientos particulares de quienes están enamorados (puedss leer más sobre esto en nuestro artículo “Los extraños efectos que produce el amor”).

Otros estudios también comprobaron que se libera dopamina durante el beso, una droga muy adictiva, lo que demostraría porque es una actividad que causa tanto placer e interés entre las personas. Un detalle: se libera en mayor cantidad cuando la experiencia es novedosa, es decir con el primer beso, por eso suele causar insomnio y falta de apetito (actitudes típicas de un enamorado primerizo).

Con todos estos datos disponibles, ahora puedes estar seguro de no estás tan equivocado cuando al besar a alguien sientes que es el hombre o la mujer de tu vida. De hecho, eso fue lo que le pasó a la investigadora Sheril Kirshenbaum cuando junto por primera vez sus labios con quien luego sería su futuro marido y padre de su hijo. Esto fue lo que la llevó a investigar sobre la química de los besos. “Cuando sabés qué pasa en tu cuerpo durante un beso, puedes entender mejor el significado”, opina la científica.

Más información:

esmateria.com

eluniversal.com.mx

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