Las vacaciones aumentan el deseo de encontrar pareja

Según los expertos, el verano genera en las personas un mayor deseo por encontrar pareja, al punto de convertirse esto en su único pensamiento y obsesión.

La causa principal sería que el mayor tiempo libre y el deseo de salir a hacer cosas aumentan la necesidad de compañía. Así, con el planeamiento de los viajes y salidas, va aumentando la ansiedad por estar con alguien.

Esto quiere decir que no hay que subestimar los efectos que pueden tener el tiempo libre y el ocio en nuestro estado de ánimo. Esta disponibilidad inesperada de tiempo puede ser buena, pero también generar cierta incomodidad al descubrirse solo a la hora de tener que planificar ciertas cosas.

La psicóloga Teresa Crivaro explica que el tiempo libre aumenta la ansiedad de quienes sienten que la mejor manera de disfrutar es en pareja. Y en algunos casos las personas llegan a invertir casi todo el tiempo en lograr ese objetivo.

En resumen, el verano les abre a los solteros la duda de con quien invertir su tiempo libre, y es allí cuando surge el deseo de encontrar a la media naranja y de llenar con otra persona los vacíos experimentados.

El estigma de estar solo

El problema principal radica, dicen los expertos, en que en la sociedad actual estar solo es como tener un estigma. El verano intensifica ese prejuicio y las personas entonces se vuelven más ansiosas por querer estar acompañadas.

Así, las personas inventan constantemente planes que sólo tienen por objetivo conocer gente, como sería salir de fiesta un martes como si fuera sábado, y sufren dolorosamente si tienen que pasar una tarde solitaria en casa.

También están quienes, abrumados por la desesperación que implica organizar un viaje sin compañía, deciden reconsiderar a aquellos pretendientes ignorados en el pasado, aunque a las claras no sean la persona indicada para uno. A fin de cuentas, cumple el objetivo de darnos compañía.

Lo que señalan los especialista es que el resto del año esa sensación de soledad no desaparece, sino que simplemente se atenúa. “Quien no puede estar solo, no puede estarlo en ninguna estación del año. Estaría bueno comprender que las compañías pueden no ser necesariamente una pareja”, sostienen.

Hombres y mujeres

Por lo general, las mujeres buscan algo serio y los hombres un simple amor de verano. Sin embargo, en la actualidad los estereotipos se han movido y los intereses también.

De esa forma, las mujeres también adoptan una actitud más liberal y desprejuiciada, mientras que muchos hombres deciden volverse sorprendentemente tradicionalistas exigiendo exclusividad y estabilidad (aunque no lo admitan delante de los amigos).

Así, al parar el oído en la playa, seguramente podrás escuchar a muchas chicas contándoles a sus amigas cuántos chicos se anotaron en una noche, al mejor estilo de sus compañeros del sexo opuesto. Y no será extraño que algún caballero le cuente a sus amigos lo enamorado que esta de alguna señorita, con un tono romanticón y empalagoso.

Esto lo explica muy bien Crivaro cuando dice: “Existe una tendencia en la sociedad a ubicar en lugares rígidos a los seres humanos: mujeres hacia la derecha, hombres hacia la izquierda. Desde allí cada grupo arma su equipo, definiendo y defendiendo un discurso sobre sí, sobre los demás y sobre las cosas. Así surgen los estereotipos: mujeres conservadoras-hombres free-style. Pero esto es más permeable. Hombres y mujeres iniciaron un intercambio en sus discursos y acciones. ¿Acaso las exigencias sociales no pueden adaptarse a este nuevo sujeto?”.

No sufras

Si pese a los intentos y esfuerzo ya es claro que terminará enero sin que consigas pareja, lo mejor que puedes hacer es intentar no sufrir tanto por ese hecho. “Hay que tratar de hacer la de uno y no dejarse influir por el qué dirán o las presiones sociales”, opina Diego Logoteti.

Para eso no hay nada mejor que preguntarse sobre la necesidad de estar en compañía y romper el mito de que andar de a dos es una salvación para la soledad o una garantía de satisfacción personal. De hecho, está muy visto que se uno puede sentirse abandonado y triste en compañía.

Aprovecha el verano para reencontrarte contigo mismo, con tus pasatiempos o con un proyecto personal. Medita, descansa, disfruta de estar contigo, siempre ajeno a esa moda social que dicta que todo es mejor de a dos.

En este sentido “aunque no tengas a nadie revoloteando alrededor, puedes sentirte acompañado. Es importante revalorizar las cosas que nos hacen felices y nos enriquecen, y para las que a veces no tenemos tanto tiempo durante el año: leer un buen libro, escribir, tocar un instrumento, bailar. Para todo eso no necesitamos a nadie más que a nosotros mismos”, comenta Paola Grosso.

De hecho, muchas personas, como Alejandro Nudel opinan que el verano “es la mejor estación del año para estar solos, hay más actividades, hay más energía, hay más ganas de hacer cosas; en invierno estamos más en modo de hibernación”.

Más información:

http://www.lanacion.com.ar/1760791-desesperados-por-enganchar

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