Las mejores formas de discutir con tu pareja

La primera vez que discutí como mi ex no sabía muy bien qué hacer. De hecho, recuerdo experimentar una especie de frío en el estómago y la poca capacidad de comprender lo que me estaba diciendo.

Como no podía procesar lo que estaba pasando, pensé que lo natural era responder con una letanía de reproches, todos uno tras otro. Por supuesto, se volvió una situación bastante incómoda e innecesaria.

Por suerte, con el paso del tiempo aprendí que discutir es parte usual de una relación pero que existen métodos para hacerlo de una manera correcta, preservando el respeto y el diálogo en todo momento.

En este punto, hay que ser sinceros. No existen fórmulas mágicas puesto que una “buena discusión” dependerá en gran parte de la disposición y la dinámica que se establezca entre lo dos. No obstante, estas recomendaciones podrán ser una buena guía para tener las mejores formas de discutir con tu pareja.

Existen “buenas” formas de discutir con tu pareja?

1- No hacerlo en caliente:

Es fácil hacerse presa del calor del momento -tal y como me sucedió unos años atrás- sin embargo, todos sabemos que este puede ser un error que incluso puede poner en riesgo la salud de la relación.

Es por ello que se recomienda estar tranquilo para no dejar que las emociones y las molestias tomen el control de la situación. ¿La razón? Podemos darle paso a palabras y actitudes muy hirientes.

2- Encontrar el lugar y momento adecuado:

Una discusión puede presentarse en cualquier momento, por lo que hay que tener mucho cuidado en caer en la tentación de hacerlo sin importar en donde se encuentre. En ese punto, es mejor echarse para atrás, respirar profundo y determinar cuál es el contexto ideal para hablar y resolver los problemas.

Vale hacer la siguiente recomendación: si se trata de una pareja que vive junta, buscar otro lugar fuera del hogar, puede aliviar considerablemente la tensión.

3- Encontrar la razón de la discusión:

De un momento a otro se puede manifestar la discusión, pero lo realmente importante consiste en determinar cuál es la razón principal de la pelea. Este paso es vital porque se sabrá con certeza la verdadera raíz del problema o si existen otras situaciones que valen resolver con premura.

4- Identificar los sentimientos y proceder a entenderlos:

Para lograrlo se necesita de un amplio entendimiento de uno mismo y de los sentimientos que se están experimentando, especialmente porque se podrá determinar si la discusión se debe por tristeza, ira o frustración. A partir de allí será más fácil manejar la situación.

5- Moderar las actitudes de la mejor manera posible:

Bien, después de hacer posible la identificación de las emociones, se tendrá que proceder con el autocontrol y la moderación de las actitudes durante la discusión. Lo importante a recordar que se trata de la persona que amas y que buscas que el problema se pueda resolver con rapidez y respeto.

6- Ceder también es de valientes:

Uno de los rasgos que afloran en la discusión es la necesidad de demostrar que se es dueño de la razón hasta el final. Sin embargo, se trata de un comportamiento nocivo que puede poner en riesgo la estabilidad de la relación.

En ese caso, se hace necesario ceder lo suficiente para lograr un consenso y la posible solución.

7- La sinceridad ante todo:

Más que una técnica o recomendación se trata de promover una actitud que deberá ser una constante en la pareja. Expresar rabia, tristeza, vergüenza o dolor puede ser difícil, pero eso se verá recompensado con el paso del tiempo.

¿Cuál es el secreto en este punto? Tomar en cuenta que nuestra pareja tiene sentimientos que deben ser respetados.

8- Procura mantener la regla 5 contra 1:

Es normal que nos encontremos en situaciones en donde seamos críticos con nuestras parejas pero eso no quiere decir que tengamos que incurrir en este comportamiento, que eventualmente puede ser bastante tóxico.

En ese caso, si existe una opinión o comentario negativo, este puede contrarrestarse con cinco mensajes positivos o recordatorios motivadores hacia la pareja. De esa manera la pareja se sentirá valorada y apoyada por el otro.

9- Expresar lo que se desea lograr:

Las discusiones no hay que verlas como algo necesariamente negativo, sobre todo porque pueden ser oportunidades valiosas para detectar el estado de la pareja y cómo esta puede mejorar su proceso comunicativo. En dicha instancia, cuando se encuentre en este punto, es bueno expresar qué es lo que se desea obtener de la discusión y en cuanto a la relación en general.

10- Ofrecer soluciones:

Luego de expresar las demandas y tras analizarlas debidamente, sigue el ofrecer las posibles soluciones para la resolución del problema. ¿Cuáles son los pasos a tomar? ¿Cuáles son los objetivos a alcanzar? Las interrogantes variarán dependiendo de las necesidades de cada pareja.

Las discusiones pueden convertirse en espacios para un intercambio sano de opiniones y puntos de vista. Es un momento en donde todos podemos aprender a ser mejores personas para nosotros y los demás.

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