El interés de las mujeres en el sexo casual va en aumento

El comportamiento de la mujer en relación al sexo ha sido siempre juzgado y ha resultado un estigma durante décadas, condenando socialmente a aquellas que se salían de lo correcto, de aquello que es aceptado y “está bien”, a tal punto de llegar a castigos físicos más severos.

Y aunque en la actualidad todavía hay fuertes vestigios de este castigo social, no sólo por elegir con quién tener sexo sino por cómo se viste, cómo camina o cómo habla, la mentalidad de la mujer se fue liberando, explorando nuevas alternativas, buscando qué la hace feliz. En este ciclo de liberación y de eliminación de la represión, la mujer encontró no sólo placer en el sexo casual, sino también diversión.

Pero este proceso lleva tiempo. Por ejemplo, un estudio realizado en el año 1989 reveló que los hombres estaban más predispuestos al sexo casual que las mujeres. Claro, si miramos el contexto social en el que se desarrolló esta investigación, veremos que los valores y la forma de pensar que tenían las personas en ese momento eran mucho más conservadores, posicionando a la mujer en un lugar en que sólo podían ser cortejadas por el hombre.

Además, en esta época abundaba el concepto de “slut-shaming”, una forma de categorizar a una mujer que tenía relaciones sexuales con alguien que no fuera una pareja estable de ser una “descontrolada sexual”, lo cual provocaba un castigo social hacia la mujer en cuestión.

En muchos casos, ser catalogada bajo este concepto derivaba en conflictos familiares y laborales. Tal como es de esperar, este tipo de categorización resulta sexista, puesto que un hombre que se comportaba exactamente de la misma manera, no generaba este tipo de reacciones, condena social o vergüenza pública, sino todo lo contrario. Actualmente, esa especie de sexismo todavía existe, pero un poco más atenuado, y es algo por lo que se está luchando constantemente.

(cc)Teymur Madjderey/Flickr

Pero volviendo al sexo casual, el paso de los años ha beneficiado a la mujer permitiéndole romper con los esquemas.

Pero volviendo al sexo casual, el paso de los años ha beneficiado a la mujer permitiéndole romper con los esquemas. Un estudio más reciente sobre la temática, buscó explorar qué tan dispuestas estarían las mujeres en aceptar la propuesta de un encuentro sexual de un hombre desconocido.

Para llevarlo adelante, los investigadores buscaron a 60 hombres y mujeres heterosexuales y los dirigieron hacia un laboratorio bajo la excusa de estar probando un nuevo sitio de citas online. Luego, a cada uno de los sujetos se les mostró una fotografía de alguien del sexo opuesto y se le dijo que esa persona (hombre o mujer) había visto su foto y que estaba interesado en tener una cita o sexo, dependiendo de la condición. Es decir, a algunos de los sujetos se les dijo explícitamente que las personas en las fotos querían tener sexo con ellos.

Una vez que les mostraron las fotos, los investigadores dejaron a los sujetos solos para que decidieran con cuál de los pretendientes les gustaría tener una cita o acostarse. Si los individuos estaban interesados en tener relaciones sexuales con cualquiera de las personas en las fotos que también expresaron su interés hacia ellos, se arreglaba un encuentro. Para garantizar la seguridad de los individuos, se los filmó durante los primeros treinta minutos del encuentro.

Luego de tabular todos los datos obtenidos de este pequeño experimento, los resultados arrojaron que los índices de interés en el sexo casual son exactamente los mismos para hombres y mujeres cuando se encuentran en un ambiente controlado.

¿Es esto un reflejo exacto de la realidad? Es posible que no de manera taxativa, puesto que todavía existe cierto prejuicio frente a las mujeres que viven su sexualidad de una manera más libre. Pero sí deja asentado que la forma de comportarse frente a la posibilidad de un encuentro casual ha cambiado, no está tan mal visto y de a poco va ganando más adeptos de sexo femenino. Además, hoy se le suman las redes sociales, los sitios de citas y el sexting, todas herramientas que potencian las posibilidades de un encuentro de placer.

Claro que siempre habrá quienes aconsejen no tener sexo casual si se está buscando una relación más seria y duradera, pero lo cierto es que una cosa es el amor y otra muy diferente el sexo, aunque con frecuencia vayan de la mano. El sexo casual se encarga de satisfacer una necesidad del momento, un deseo repentino. El amor, por su parte, satisface necesidades que están relacionadas a lo emocional, al querer compartir el camino con otra persona e incluye las relaciones sexuales como parte de del conjunto que significa estar en una pareja estable.
¿Vos qué crees? ¿Piensas que la sociedad está cada vez más abierta a este tipo de experiencias?

Acerca del autor

Comentarios

  1. jose Responder
  2. JuanJuanillo Responder

Dejar un comentario

captcha