¿Eres celoso? Estas aplicaciones telefónicas podrían interesarte

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Es verdad que la confianza debe ser la base de toda relación que pretenda ser duradera, pero también es real que a veces es difícil luchar contra los celos y la necesidad que se puede tener de querer saber que hace la pareja todo el tiempo y con quien está. Para aquellos que no logran superar esta inquietud, la tecnología parece haber llegado en auxilio con aplicaciones especiales para controlar a la pareja. Aunque los expertos advierten que esto, más que calmar la ansiedad, puede aumentar el malestar. En esta nota te contamos cuáles son esas aplicaciones y sus pros y contras.

Aplicaciones telefónicas para celosos

Las aplicaciones especiales para celosos se caracterizan por emular la labor de un detective: permiten rastrear a donde se encuentra la pareja y hasta revisar sus mensajes y correos enviados y recibidos desde y al celular. Un ejemplo de esto es Thai Spy, especialmente dirigida al público masculino, cuyo eslogan es: “Controla y traduce lo que ella está diciendo, mensajeando y pensando, en su celular”.

Para muchos esto puede ser ilegal por tratarse de una violación a la privacidad, sin embargo muchas de las aplicaciones son legales. Tal es el caso de MSpy que controla toda actividad de mensajes, mails y redes que se haga desde un celular. Pero sus clientes no son sólo enfermos de los celos, sino también padres que quieren controlar a sus hijos y empresarios que vigilan a sus empleados. De hecho, cuando la empresa arrancó lo hizo con otro propósito.  “La empresa nació a raíz de que el 25% de los adolescentes en los Estados Unidos ha sufrido bullying virtual repetidamente. Los padres estaban muy preocupados por ello y necesitaban que se desarrollara algo así. De esta manera, sin buscarlo, fue usado para solucionar muchos conflictos familiares que incluyen los problemas de pareja o también el cuidado de los padres ancianos”, cuenta el gerente de ventas al diario argentino La Nación.

Para algunos psicólogos, esta conducta más que ayudar a que la relación fluya mejor, aumenta la ansiedad. El hecho de que alguien pueda saber cuándo te conectaste o que el mensaje ya fue leído lleva a que una persona con celos normales se torne en una con celos patológicos y obsesivos. Si el otro no responde inmediatamente pero ya leyó el mensaje, empieza el malestar y aparece la pregunta “¿por qué no responde?” carcomiendo la cabeza.

Otro ejemplo de estas aplicaciones espías es Stealthgenie. Con sólo pagar 60 dólares se puede espiar cualquier teléfono celular y saber qué escribe, con quién habla, mensajea o chatea esa persona que lo tiene tan enamorado (o cualquier otra persona que desee investigar).

Para quienes esto no les basta, existe Mobile Spy. Hace lo mismo que las otras y a esto le suma un sistema de video que permite ver la escena donde se encuentra la persona investigada, escuchar lo que se dice y hasta sacar una foto del momento.  Sino pueden optar por Flexispy, que intercepta las llamadas para ser escuchadas en tiempo real y no por medio de una grabación posterior. Ambos cuestan 150 dólares anuales.

Nuevamente loes especialistas salen al cruce y manifiestan que nada de esto solucionará el problema realmente porque el controlador siempre tiene avidez de más información y nunca se encuentra satisfecho. Algunos de ellos sugieren mejor trabajar la confianza mutua y en todo caso recurrir a aplicaciones como Couple Tracker, donde ambos miembros de la pareja, de mutuo acurdo, se espían los mensajes de texto, llamadas, redes csociales y correos electrónicos. Pero tiene reglas, como que ambas partes tienen acceso sólo a los primeros 30 caracteres de los textos de cada uno y la geolocalización sólo puede consultarse cada media hora.

Celosos y celosas

Un detalle interesante es que la mayoría de estas aplicaciones están creadas, pensadas y dirigidas al público masculino, pero muchas mujeres también recurren a ellas.

De hecho, por ejemplo, en Argentina hay más mujeres que hombres celosos. Según un estudio de la agencia D’Alessio Irol, 4 de 10 espían a su pareja. Aunque no siempre emplean esta tecnología, sino que revisan el celular mientras su amor se ducha o si lo ha dejado olvidado en algún lugar de la casa.

Así como las mujeres son más celosas, también se comprobó que los jóvenes son más celosos que los adultos. La prácitca del espionaje es frecuente en menores de 24 y decrece a medida que aumenta la edad. Por ejemplo, el 74% de los adultos de entre 40 y 50 dijo que no espía a su pareja porque “respeta su privacidad”.

Por otro lado, la encuesta reveló que el espionaje a veces resulta fructífero: el 94%, tanto de hombres como de  mujeres, dijo que alguna vez encontró mensajes sospechosos en el teléfono de su pareja.

En resumen, la tendencia pareciera ir en aumento, pero no parece ser una solución real al problema de los celos. ¿Te animarías igual a probar estas aplicaciones y luego contarnos si te funcionaron o si complicaron aún más tu vida amorosa?

Más información:

lanacion.com.ar

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